Ubicada a solo 10 millas náuticas(17 kilómetros) de la isla de Tahiti, se dice que si la mítica isla Bali Hai de James Michener hubiera existido sería igual a Moorea. Una población de 14,000 habitantes, hace de esta isla un refugio paradisiaco de ocio y tranquilidad.

La impresionante vista aérea de sus bahías, la de Cook y la de Opunohu, bien valen el pasaje aéreo, sus picos volcánicos emergen desde los cimientos basálticos de la isla. Las pendientes de sus montañas están cubiertas de plantaciones de piñas, y sus playas de arena blanca bordean la laguna salada de color turquesa cristalino que bordea la isla, brindando un espectáculo y experiencia sin igual.

Los Hoteles y Resorts en esta isla cuentan con varias alternativas de habitación a escoger: con vista al jardín, playa, laguna, o la última de las más exquisitas y extravagancias al natural “Bungalows sobre Agua”, algunos de ellos con alberca.

La tranquilidad se puede interrumpir a discreción a través de las actividades que tu antojo te dicte.